Soy Maximiliano Ataniya. Ayudo a empresas a transformar infraestructura, redes y procesos dispersos en un sistema estable, seguro y preparado para escalar — sin fricciones ni sorpresas.
A los 10 años, mi tío Norberto y mi abuelo Oscar me regalaron mi primera computadora. Mientras otros chicos solo jugaban, yo programé mi primer videojuego: Red Alert. Esa curiosidad resolutiva es la misma que hoy aplico en los sistemas de mis clientes.
Mi relación con la tecnología no es una carrera reciente: es una vocación de vida. Y esa base marcó cómo trabajo hoy — no como técnico que ejecuta órdenes, sino como socio estratégico que entiende tanto el código como el negocio.
El problema más frecuente en las organizaciones es la desconexión entre el área técnica y los objetivos de dirección. Haber trabajado como programador, analista y Project Manager me permite cerrar esa brecha: sé hablar con los desarrolladores, y sé diseñar un plan que respete presupuestos y plazos.
A lo largo de 24 años ayudé a organizaciones a modernizar su infraestructura en tres frentes: optimización de procesos para eliminar cuellos de botella, sistemas y servidores auditados y escalables, y redes y seguridad que protegen los activos digitales del negocio.
La tecnología no debe ser un centro de costos, sino la herramienta que construye el futuro de su organización.
Desde la gestión integral de un departamento de IT hasta el desarrollo de protocolos de seguridad propietarios. Esta es la línea de tiempo de mi práctica profesional — activa y en paralelo en distintos sectores.
No trabajo con un menú cerrado de tareas. Diagnostico el problema real de su infraestructura y aplico la disciplina correcta — sea técnica, de gestión o de negocio.
Una charla breve para analizar los desafíos actuales de su infraestructura, sin costo ni compromiso. De ahí sale un panorama claro de dónde está parada su empresa y qué necesita.